Eduardo García Maroto, de Jaén a Hollywood

La otra sombra de Eduardo Gracía Maroto
La otra sombra de Eduardo Gracía Maroto

Una figura jienense que aún sigue siendo muy desconocida para su tierra, pero de gran valor para el cine español e internacional.

A todos nos suena el nombre, quizá por su apellido o por el nombre de una calle, pero pocos conocen realmente la gran talla de este cineasta.

Este señor, Eduardo García Maroto nació en Jaén en 1903 y fue director, guionista, montador, productor y uno de los pioneros del cine español.

Entró en contacto con el cine como auxiliar de laboratorio y poco después fue ayudante de cámara en algunos largometrajes de cine mudo, en los que también intervino con pequeños papeles.

Inició su carrera en el cine mudo, por lo que se le considera decano del cine en España

Formó parte del equipo fundador de la productora C.E.A., una de las más destacadas de la época. Allí llegó a trabajar con Luis Buñuel y Miguel Mihura.

Con este último escribió el guion de sus primeros cortos, Una de fieras, Una de miedo, Y ahora… ¡una de ladrones!, en los que parodiaba el cine de aventuras, el de terror y el policíaco.

Tuvieron tal acogida de público y de crítica, que el más importante productor de la época, Vicente Casanova, de Cifesa, le llamó para proponerle producir una película, La hija del penal, con la que también logró un gran éxito.

Se encontraba en el mejor momento de su carrera y preparando su siguiente largometraje cuando estalló la Guerra Civil.

Tras la contienda tuvo muchos problemas con la censura, así que emprendió una nueva etapa como director de producción de las grandes producciones del cine norteamericano rodadas en España desde los años 50.

Fue un profesional osado que incluso intentó experimentar un innovador sistema de olores en la sala de cinecon “Esencia de misterio” (1959), protagonizada por el mítico Peter Lorre.

Fue el director de producción español de muchas de las películas norteamericanas que se filmaron total o parcialmente en España entre 1955 y 1970, como la célebre “Salomón y la reina de Saba” (1959) u “Orgullo y pasión” (1956). También fue el director de producción en películas míticas como “Espartaco”, “Patton” o “El regreso de los siete magníficos”.

Poco a poco, y gracia a “reconocimientos” otorgados a su figura, Eduardo Gracia Maroto comienza a ser uno de los jienenses más recordados de nuestra tierra.

Fue muy importante su contribución para que los productores de Hollywood confiaran cada vez más en los profesionales españoles.

Falleció en Madrid el 26 de noviembre de 1989.

Originally posted 2019-02-27 11:32:23.

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